El cloruro de polivinilo clorado (CPVC) es un termoplástico que se produce a partir de la poscloración de la resina de cloruro de polivinilo (PVC). El CPVC suele contener 65-67% de cloro, en comparación con el PVC estándar que tiene 55-57% de cloro. Su importancia como termoplástico de ingeniería radica en su relativamente alta temperatura de transición del estado vítreo, su alta temperatura de distorsión del calor y su inercia química; también tiene extraordinarias propiedades mecánicas, dieléctricas y de llama y humo.

La historia de Lubrizol con la producción de CPVC se remonta a 1959 y en las décadas siguientes Lubrizol fue pionera en el procesamiento del material. Lubrizol ofrece CPVC de materiales de ingeniería TempRite®   como resina, compuestos para moldeado de inyección y compuestos para moldeado por extrusión.

Logo de materiales de ingeniería TempRite 

Muchos compuestos del CPVC cumplen con las normas sobre agua potable. Cumple con la mayoría de los estándares internacionales y está aprobado por organismos internacionales, como NSF International. También cuenta con una excelente resistencia a la formación de biopelículas. Los productos elaborados de CPVC o que incluyen este material ofrecen una extraordinaria resistencia al calor, rendimiento frente a llamas y humo, y resistencia a la intemperie. El CPVC puede someterse a infrarreciclaje y reciclaje, y muchos protocolos de reciclaje locales permiten que el CPVC forme parte de sistemas de recuperación y reciclaje que se utilizan para el PVC.

El CPVC de materiales de ingeniería TempRite puede utilizarse como un compuesto único, pero también está diseñado para ser muy compatible con el PVC y es fácil de combinar en las formulaciones de PVC existentes. Puede utilizarse con diversas técnicas de procesamiento, como por ejemplo, moldeado por inyección y compresión, y extrusión de perfiles y láminas. Los materiales de ingeniería TempRite también pueden utilizarse en formulaciones de adhesivos, en las que pueden mejorar el rendimiento en varios sectores y usos finales en la industria. El producto, en tanto material basado en espuma, puede utilizarse para fabricar bases para paneles de compuesto de aluminio (ACM), en los que ofrece excelentes propiedades ignífugas en comparación con los termoplásticos tradicionales.

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